Ante la Secretaría de Estado. Último encuentro e intervención del arzobispo de Santiago en la Visita ad limina

El arzobispo compostelano, monseñor Julián Barrio, presidió este sábado la Eucaristía en la Iglesia Española de Santiago y Montserrat, la última de las celebraciones de la Visita ad limina de los obispos de la Provincia eclesiástica de Santiago, Oviedo, Burgos, Pamplona y Tudela y Zaragoza.

Tras esta celebración, todos los obispos se desplazaron, después del desayuno en el Convictorio Eclesiástico de la Iglesia Rectoral, a la Secretaría de Estado.

Durante esta sesión de trabajo el arzobispo de Santiago ha recordado que en el Seno de la Comunidad internacional la Santa Sede es la voz de la conciencia para afrontar entre los Estados retos solidarios en el momento actual.

También recordó ante Mons. Pietro Parolin, Secretario de Estado que vivir nuestro compromiso cristiano nos ayudará por coherencia evangélica, a asumir con tanta dignidad como fidelidad la contemporaneidad y a generar un ámbito cultural que no cierre sus ojos a la luz de la fe en medio de tanta sospecha y desconfianza.

La Secretaría de Estado es el Dicasterio de la Curia Romana que colabora más de cerca con el Papa en el ejercicio de su suprema misión, coordina la actividad de los demás dicasterios y asegura su unidad de dirección.

Ha sido, sin duda, una semana intensa en la que los obispos han mantenido reuniones de trabajo también reuniones en los dicasterios de la Curia Romana para los Obispos, Doctrina de la Fe, Clero, Institutos de Vida Consagrada, Educación Católica, Culto Divino, Laicos, Nueva Evangelización, Familia y Vida, Promoción para el Desarrollo Humano Integral, Comunicación y la Secretaría de Estado. Los prelados también han tenido oportunidad de visitar diversos organismos vaticanos.

Con la Visita se visibiliza la unidad y la comunión de los sucesores de los Apóstoles con el Sucesor de San Pedro y de las Iglesias locales con la Iglesia primada de Roma. De este modo, la Visita ad imina es una ocasión para la comunión eclesial, la colegialidad episcopal y la caridad fraterna entre los Pastores y el Papa.