El obispo auxiliar

El obispo auxiliar de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto Fernández, fue ordenado obispo el día 10 de abril de 2021, en una Eucaristía celebrada en la Catedral de Santiago y presidida por el arzobispo compostelano, monseñor Julián Barrio.

Nació en Ourense el 18 de agosto de 1968. Cursó estudios eclesiásticos en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense, centro afiliado a la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (1986-1992) y fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1993.

Es licenciado en Teología Patrística por la Facultad de Teología de la Universidad Gregoriana de Roma (1992-1994) y doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (2008).

Su ministerio pastoral lo ha desarrollado en la diócesis de Ourense. Ha sido capellán del monasterio de San José (Clarisas) (desde 2004) y vicario episcopal para la Nueva Evangelización de Ourense (desde 2012).

Esta actividad pastoral la ha compaginado con la docencia en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense como profesor de Patrología y Orígenes del Cristianismo (desde el curso 1995-1996); de Metodología Científica (desde el curso 2007-2008); de Cristología

(desde el curso 2009-2010) y de Mariología (desde el curso 2018- 2019). Es profesor invitado en el Instituto Teológico Compostelano (desde el curso 2017-2018) y director del Centro de Ciencias Religiosas San Martín en Ourense, sección del Instituto Superior Compostelano de Ciencias Religiosas. Formación Permanente del Clero de la diócesis de Ourense (desde el año 1995).

Miembro de la Asociación Bíblica Española (desde 2002) y de la Comisión Teológica Asesora de la Conferencia Episcopal Española (desde 2013), es secretario del consejo de redacción de la revista Auriensia, publicación del Instituto Teológico “Divino Maestro” (desde 1998).

Anteriormente ha desempeñado los siguientes cargos pastorales: vicario parroquial de la parroquia de Santa Teresita (1994-1995); formador del seminario menor (1995-1996); administrador parroquial de Chaguazoso, Manzalvos, Cádavos y Castromil (1996- 1997), de Vilar das Tres (1997-2001) y de Carballeda (O Reino), Torrezuela, Corna y Coiras (2008-2009), además de vicario parroquial de San Pío X (2009).

Lema episcopal

 

Sequi Salvatorem participare est salutem, está tomado de San Ireneo de Lyon (Contra los herejes IV, 14, 1): “Seguir al Salvador es participar de la salvación”. El sentido de la expresión se aclara con la frase precedente: “Ni nos mandó seguirlo porque necesitase de nuestro servicio, sino para procurarnos a nosotros mismos la salvación”. El Obispo de Lyon deja claro que Dios no actúa por necesidad, sino por bondad y misericordia, derramando “sus beneficios sobre quienes perseveran en su servicio”. Dios es pura gratuidad y donación, “habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor” (DV 2). En Jesucristo, por el bautismo recibido, nos convertimos en discípulos misioneros (EG 120): el seguimiento y la misión son camino de salvación y de santidad (GE 19), “cada uno por su camino” (LG 11).

Desde el lema, en clave de seguimiento y discipulado, se explica el contenido del ESCUDO EPISCOPAL, dividido en tres partes:

  • (Parte superior) El ser amoroso y misericordioso de Dios se nos ha mostrado plenamente en Jesucristo, Verbo eterno que se hizo carne, Palabra de vida y salvación, Palabra de Dios encarnada, crucificada y resucitada (VD 12) que la Iglesia, más que nunca en este tiempo de nueva evangelización, no se cansa de anunciar y que requiere el testimonio coherente de la propia vida (VD 96-98).
  • (Al centro, bajo la Palabra de Dios) El Verbo se hizo carne por obra del Espíritu Santo en el seno de la Virgen María, que, siendo “más dichosa por ser discípula de Cristo que por ser madre de Cristo” (San Agustín, Sermón 72A, 7), se nos muestra, desde su peregrinación en la fe (LG 58), como la Estrella de la nueva evangelización (EG 287-288).
  • (Parte inferior izquierda) En un gesto de misericordia, el joven soldado Martín, al cubrir con su capa al mendigo, se encontró con Cristo que desde ese momento lo llamó a ser discípulo, como sacerdote, monje y pastor de la Iglesia de Tours, mostrando que la santidad es la caridad plenamente Es la referencia a la diócesis de origen, Ourense, de la que es patrono el santo Obispo de Tours.
  • (Parte inferior derecha) Entre aquellos discípulos que Cristo llamó a ser pescadores de hombres (Mc 1, 17), el primero en dar su vida por el Evangelio fue el apóstol Santiago el Mayor (Hch 12, 2), que, según una tradición secular, predicó la Buena Nueva en las tierras de España y a cuya tumba conducen los caminos que llevan hasta la Puerta Santa A la archidiócesis de Santiago de Compostela llega como Obispo Auxiliar, encomendando el ministerio episcopal al que ha sido llamado a la intercesión del apóstol Santiago.